El trigo argentino cerró la semana con precios firmes en la plaza física, donde las propuestas de los exportadores crecieron de 195 a 200 dólares por tonelada (la equivalencia pasó de 265.395 a 270.100 pesos) para el Gran Rosario y de 210 a 215 dólares (de 285.810 a 291.433 pesos) para Necochea, mientras que se mantuvieron estables en 215 dólares por tonelada (por la apreciación del peso la equivalencia pasó de 292.615 a 291.433 pesos) para Bahía Blanca.

En cuanto al valor FOB del trigo en los puertos argentinos, según los reportes diarios publicados por la Secretaría de Agricultura se mantuvo en 229 dólares por tonelada.

Fue positivo el saldo de la semana para el trigo en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones julio y diciembre sumaron un 0,24 y un 1,31%, al pasar de 211 a 211,50 y de 213,70 a 216,50 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre la carga de buques programada para el período del 14 abril al 6 de mayo la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario 178.200 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 125.500 toneladas, y desde Necochea, 48.132 toneladas.

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Con cuatro de cinco ruedas alcistas, el trigo estadounidense cerró la semana con saldo a favor de sus precios. Los contratos mayo y julio en Chicago sumaron un 3,55 y un 3,18%, al pasar de 209,79 a 217,23 y de 213,37 a 220,16 dólares por tonelada. Mayores fueron las subas en Kansas, donde las posiciones mencionadas ganaron un 7,79 y un 6,92%, tras variar de 217,04 a 233,94 y de 222,28 a 238,81 dólares por tonelada. De las razones de la tónica alcista destacamos:

  • Cultivos desmejorados y sequía en zonas de "invierno"

La preocupación por el mal estado de los trigos de invierno fue el principal fundamento alcista de la semana. Primero, en su relevamiento semanal, el USDA redujo el lunes del 35 al 34% la proporción de trigos de invierno en estado bueno/excelente y la mantuvo a distancia del 47% vigente a igual momento del año anterior. El dato también quedó debajo del 35% previsto en promedio por los privados. En Kansas, que es el principal Estado productor, la valoración buena/excelente cayó del 38 al 32%, contra el 43% vigente un año atrás. Y segundo, a este mal panorama agronómico el clima le brindó poco alivio, con lluvias no más de discretas. Al respecto, el jueves, tras la actualización semanal del mapa que monitorea la sequía en Estados Unidos, el USDA mantuvo en el 68% la superficie cubierta con trigos de invierno que experimenta algún grado de sequía, un dato que se mantuvo a distancia de 34% de igual momento de 2025. Kansas tiene un 51,67% de su territorio bajo condiciones de sequía moderada; un 37,88% con sequía grave, y un 9,06% con sequía extrema. Para dimensionar lo antedicho, hay que tener en cuenta que los trigos de invierno aportan cerca del 70% de la oferta total de trigo estadounidense y a que en la campaña 2026/2027 el área destinada al grano fino, estimada por el USDA en 17,72 millones de hectáreas, es la más chica desde 1919. Entonces, cualquier factor que ponga en riesgo la productividad de los cultivos cuenta con altas chances de tener un correlato alcista sobre los precios del cereal.

  • La debilidad del dólar contra el euro

Durante pasajes de la semana la paridad entre el dólar y el euro superó la barrera de los 1,18 dólares por euro, un nivel que resulta provechoso para las exportaciones de Estados Unidos, que reflejan un adelanto interanual del 13,83%, en detrimento de las ventas de la Unión Europea.

  • Siguen los pronósticos de menos trigo en Australia

Luego de que la semana anterior la agencia Reuters auguró en función de estimaciones privadas una caída de la intención de siembra de trigo en Australia de entre el 10 y el 12% respecto de los 12,40 millones de hectáreas cubiertos en el actual ciclo agrícola, en los últimos días se continuaron sucediendo proyecciones que dieron cuenta del impacto adverso del encarecimiento de los insumos agrícolas y del combustible sobre las "ganas" de los agricultores australianos por apostar a riesgo por el trigo. El viernes la Asociación de la Industria de Granos de Australia Occidental –esa región aporta cerca del 40% de la oferta en el nivel país– proyectó una caída interanual del área destinada al trigo del 13,37%, al pasar de 4,19 a 3,63 millones de hectáreas. En contraposición, marcó aumentos en la intención de siembra de cebada –de 1,87 a 2, 06 millones de hectáreas– y de canola –de 1,78 a 2,04 millones de hectáreas–. Michael Lamond, autor del reporte de la Asociación, afirmó que el costo actual de los fertilizantes y la escasez de suministro mermaron las posibilidades de otro año de alta producción en Australia Occidental y contrarrestaron las oportunidades que ofrecían las lluvias tempranas generalizadas. "La superficie cultivada y los rendimientos se verán limitados a medida que los agricultores gestionen los riesgos en la campaña 2026/2027". Cabe recordar que, a principios de marzo, por entonces con poco impacto de la guerra en Medio Oriente, Abares proyectó la producción 2026/2027 de trigo en Australia en 31,70 millones de toneladas, por debajo de los 35,99 millones calculados para la campaña 2025/2026. En ese trabajo trimestral el organismo auguró una caída del área destinada al trigo de entre el 4 y el 5%.

Granar Research